La Costa Rica de los años 1870 se caracterizó por su dependencia a la agricultura y las exportaciones principalmente de café, que por su sistema de siembra y germinación era cultivado en el Valle Central, mismo lugar donde residía la mayor parte de la población que, según el censo de 1875, era de 156 634 habitantes, tal y como se menciona en el libro Monografía de la población de la República de Costa Rica en el siglo XIX, 2011.

En materia de infraestructura, también ligado a la incipiente cultura del café, lo más destacado fue el proyecto de construcción del Ferrocarril al Atlántico que para ese momento ya proveía de comunicación rápida a las provincias de San José, Alajuela, Cartago y Heredia, mientras que el otro extremo de la vía férrea se construía desde Limón y se terminaría cercano a1880.

Este hecho abriría las puertas de las inversiones de capital estadounidense y al ingreso del banano al mercado costarricense como fuente de comercialización.

Estos dos últimos acontecimientos: la construcción del ferrocarril y el ingreso de capital extranjero, traerían consigo no solo un cambio en la sociedad costarricense, sino una notoria transformación cultural marcada por la diversidad étnica que arribó al país para aportar su mano de obra.

Afirmar entonces que Costa Rica es un país multicultural es, además de cierto, un motivo de orgullo, ya que a lo largo de su historia ha experimentado tantos cambios a en los ámbitos social, tecnológico, comercial, de infraestructura, entre otros, que le han valido la visita de personas de otras lenguas, otro color de piel, otras tradiciones, que al final deciden quedarse y echar raíces en nuestra tierra, enriqueciendo nuestra cultura y tradiciones. 

La riqueza multicultural sumada a la imponente biodiversidad así como la versatilidad de poder recorrer de punta a punta el país en un solo día, hacen de Costa Rica una nación particular, amigable, reconocida a escala internacional. 

Volviendo a 1870, uno de los hechos más significativos  fue la fundación del Banco La Unión, creación liderada por cafetaleros de la época que buscaban una nueva opción bancaria entre las ya existentes, que les brindara confianza y seguridad para prestar dinero y captar depósitos.

La historia posterior a ello ya la conocemos: en 1884 se convirtió en el único emisor de dinero y el primer administrador de las rentas públicas. En 1890 cambia su nombre a Banco de Costa Rica y en 1948, la Junta Fundadora de la Segunda República decretó la nacionalización de la banca, por lo que el BCR  fue parte de este proceso.

Lo anterior es una muestra de que la trayectoria del Banco está llena de hitos y acontecimientos históricos, en las cuales sobresale la peculiar multiculturalidad que ha propiciado el esfuerzo de la institución  por estar presente en cada una de las provincias de nuestro país, acoplando su sentido de negocio a las costumbres, tradiciones, actividades comerciales y sociales de cada zona donde tiene presencia.

Fue en 1928 cuando el Banco decidió ampliar sus horizontes y abrir la primera oficina fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM),  en Puntarenas; un año más tarde, en noviembre de 1929, realizó el mismo proceso en Limón.

Ambas aperturas corresponden a la percepción visionaria de que estos lugares costeros se convertirían con el paso de los años en grandes impulsores de la económica nacional con sus puertos, terminales y zonas turísticas, como efectivamente lo son en la actualidad.

La multiculturalidad está presente en el Banco desde su fundación y se arraiga con cada uno de los 193 años y  en las 193 oficinas comerciales que lo conforman. Nos sentimos muy orgullosos de haber contribuido a la historia de cada una de las  comunidades que nos honran con su preferencia. 

La multiculturalidad cobra vida cuando tomamos conciencia del equipo humano que labora para el BCR: existen más de 60 personas de otras nacionalidades y en todo el Conglomerado, los colaboradores provienen de todo el país. Todos ellos suman un equipo de más de 4000 pensamientos distintos que confluyen con un objetivo en común: ser la opción financiera preferida y viable, que ofrece a sus clientes productos y servicios promotores del desarrollo del país.

En cada una de las siete provincias de nuestro país está presente el BCR, y en cada oficina está presente la multicultura, porque cuando convergen la singularidad de cada funcionario con el empeño y la dedicación para exceder con excelencia las expectativas de los clientes, ya sean nacionales o extranjeros, se promueven los valores de respeto y responsabilidad que deben prevalecer en nuestra sociedad.


Publicado el: 12 de November del 2019.